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  • David López García*

¿Quién decide sobre la legalización de la marihuana?


El debate sobre la posibilidad de legalizar la marihuana ha vuelto a tomar relevancia en la discusión pública. En esta ocasión, el punto de partida han sido las declaraciones del secretario de Turismo federal, y las respuestas por parte del gobernador de Jalisco y el secretario de Gobernación. El debate se da en medio de las precampañas electorales, lo que abre una avenida inmejorable para que las y los aspirantes a candidatos den a conocer sus posturas sobre esta agenda.

Las posturas a favor y en contra ya las conocemos muy bien. Aquellas a favor tienden a observar el problema desde la perspectiva de la seguridad pública: si se elimina la cadena de trasiego y tráfico de droga, entonces se eliminará la violencia. Las posturas en contra tienden a problematizar desde el enfoque de la salud pública: las drogas son nocivas para la salud, y si las legalizamos afectaremos la salud de la población.

Sin embargo, el elemento ausente en este debate ha sido el proponer alguna estrategia innovadora para tomar una decisión al respecto. Hasta ahora, los funcionarios públicos y precandidatos se han limitado a dar a conocer su postura para influir en la opinión pública. Los medios reportan sus declaraciones y el debate público se aviva. Pero en el fondo, esta dinámica supone que los que finalmente decidirán al respecto serán las legisladoras.

La forma y el escenario del posicionamiento del gobernador de Jalisco es un claro ejemplo de esta visión. Su mensaje tuvo lugar en el seno de la Confederación Permanente de Congresos Locales, ante más de cuatrocientos diputados de toda la República. Con su posicionamiento, más que influir en la opinión pública, el gobernador de Jalisco espera influir en la visión de los congresistas. Por más bien intencionada que sea su estrategia, no deja de ser la forma tradicional de tomar decisiones públicas: entre políticos.

Existen ejemplos de sociedades en las que esta decisión ha sido tomada por la ciudadanía, y no por la clase política. ¿Qué pasaría si en México la decisión de legalizar la marihuana se pusiera en manos de los ciudadanos? Lo más seguro es que la decisión sería un “no”. De acuerdo con la encuesta latinobarómetro del 2015, 80 por ciento de los mexicanos están en desacuerdo o muy en desacuerdo con la legalización de la marihuana. Este resultado prácticamente no se modifica aun controlando por edad y nivel educativo de los entrevistados.

Si bien la postura de legalizar el consumo de la marihuana es muy progresista, lo que sería todavía más progresista sería proponer que sea la sociedad la que decida al respecto. Quizá los que apoyan la legalización se abstienen de proponer esta vía porque saben que la sociedad mexicana votaría en contra. Esto sugiere que los esfuerzos se tienen que concentrar más bien en convencer a la ciudadanía sobre las virtudes de la legalización. Los diputados tienen que legislar de acuerdo con la voluntad de sus votantes, y sus votantes no apoyan la legalización, entonces no tienen fundamentos para apoyarla.

Hago un llamado a la ciudadanía a involucrarse de lleno en esta discusión, a no dejar que sea un debate sólo entre los políticos. Tenemos que ser más autocríticos de nuestras posiciones morales preconcebidas, y observar con mayor apertura los diferentes matices de este debate. Aprendamos de la experiencia de otras sociedades que han despenalizado la marihuana, e integremos esos aprendizajes en nuestra propia discusión.

Columna semanal del LID para El Diario NTR de Guadalajara

*David López García es candidato a doctor en políticas urbanas por la New School, en Nueva York, y coordinador general del LID.

#Participaciónciudadana #Campañas #Diputados

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