© 2020 by Laboratorio de Innovación Democrática (LID).

Proudly created with Wix.com

Buscar
  • Mauricio Hernández*

¿Conoces la nueva estrategia nacional de cultura cívica?


A inicio de este año, alrededor del mes de febrero, se hizo pública la nueva estrategia nacional de cultura cívica, 2017-2023, por parte del Instituto Nacional Electoral. Con independencia de quién la promueve, en este caso un actor gubernamental, cabe revisar ciertos contenidos por sus importantes aportaciones académicas, las cuales permiten, en el agregado, conocernos a profundidad como sociedad bajo el contexto actual. La estrategia nos da una radiografía sobre la relación Estado-Sociedad que, en otras latitudes, ni siquiera es posible consolidar con este nivel de formalidad.

La invitación en esta columna es que se tomen una tarde para revisarla, conozcan la apuesta central del documento, de la propia estrategia, y reflexionen sobre sus implicaciones (véanla aquí: https://goo.gl/IGdgdq). De antemano les puedo decir que la perspectiva es muy ambiciosa y por ello les sugiero revisar sólo tres áreas. En la primera, correspondiente al marco conceptual donde se aborda el gran problema, se menciona a grandes rasgos que vivimos un desencanto por la democracia derivado de las expectativas de la propia transición que tuvimos en México. Sin duda, en este apartado hay un conjunto de reflexiones que si bien se comparten o discuten, el punto de partida es claro respecto al desencanto que prevalece en los tiempos que vivimos.

La segunda área presenta a un amplio diagnóstico, que analiza dimensiones sobre la información pública, el estado de derecho, la gobernanza, los medios de comunicación, la interculturalidad del país, la igualdad y la no discriminación en la sociedad, por mencionar algunos temas; lo anterior, con la visión clara de enmarcarlos hacia la apropiación de los espacios públicos y la cultura cívica del País. En este apartado uno puede perderse derivado de las diversas y tan específicas narrativas que se comparten, por lo cual es mejor aproximarse desde la versión ejecutiva del documento.

Finalmente, la tercera área tiene que ver con la propuesta que nos hacen los académicos responsables de impulsar dicha estrategia. En este sentido, nos invitan a concurrir por los caminos de la verdad, el diálogo y la exigencia, lo que incidirá en el fortalecimiento de la cultura democrática de los mexicanos mediante la apropiación del espacio público. La articulación de esta afirmación es a todas luces compleja. En su apuesta nos dicen que son tres ejes los que deben cuidarse y que es mediante la apropiación del espacio público (no sólo desde la visión física de éste) donde tenemos la solución para romper con este desencanto que nos rodea.

En fin. Les reitero la utilidad de este esfuerzo desde una posición que, quisiera considerar neutral, si bien es complicado, ya que siempre he estado relacionado con estos temas como politólogo. Para ser sincero con ustedes, lo que realmente desearía, como un mexicano más, es que tengamos la oportunidad de seguir conociendo propuestas e ideas de este alcance, con una narrativa que nos ayude a construir una cultura de respeto y libertad, con base en lo que nos haga sentido a cada uno de nosotros. El camino no es fácil pero ya estamos andando, por ello, no está de más aprovechar una de las rutas que se nos plantea para participar como sociedad.

Columna de LID para Cuarta.

*Mauricio Hernández estudió políticas públicas, ha trabajado en temas de rendición de cuentas, educación y democracia desde el gobierno. Actualmente está vinculado en proyectos de investigación del LID, relacionados con participación ciudadana y transparencia.

#Participaciónciudadana

4 vistas